Cinco de los lugares más helados durante el invierno

Cinco de los lugares más helados durante el invierno

Cuando las temperaturas bajan y los niveles de nieve aumentan, existe la posibilidad de que estés soñando sobre playas tropicales y ciudades bendecidas por el sol para poder escapar un poco del helado hechizo del invierno. 

Pero si estás con ánimo de aventura, podrás encontrarla en los climas más extremos de la Tierra. Desde un viaje en trineo por Alaska, sumergirte en unos baños termales en Mongolia, o caminando  en el corazón de un glaciar en Islandia, existen destinos y experiencias únicas en la vida que no involucran el uso de un paraguas o de bloqueador solar.

1. International Falls, Minnesota (Estados Unidos).

Hace algunas décadas, la revista Colliers bautizó  la ciudad estadounidense como “la Heladera de la Nación” . En vez de luchar contra el nombre, el pequeño pueblo de 6,000 habitantes se quedó el apodo,  y desde entonces ha defendido su cabecera en su helado trono.

Ubicada en la frontera norte de Minnesota, International Falls celebra su fría reputación cada enero con el festival Icebox Days. Durante los últimos años, el evento ha incorporado muestras de esculturas de nieve, caminata con raquetas de nieve durante la luz de la luna, y carreras de 5K y 10K.

Aún si te pierdes las festividades, ve al Parque Nacional Voyageurs, ubicado a tan sólo a pocas unos kilómetros al este del pueblo. Más del cuarenta por ciento de parque está conformado por agua, transformándolo en un paraíso invernal durante los meses más helados.

Voyageurs es ofrece caminatas con raquetas de nieve, talleres de fabricación de raquetas de nieve, talleres sobre fauna nativa, y muchos otras cosas. Todo esto sumado a una pista para trineos (adecuada tanto para niños como para el niño dentro de cada uno de nosotros), 117 kilómetros de pistas para las motos de nieve, oportunidades de pesca en hielo, y decenas de kilómetros de pistas para el ski fuera de pista, atravesando un Parque Nacional de 218,000 hectáreas.

2. Ulaanbaatar (Mongolia)

Ubicada en un extremo de las duras y  crueles estepas de Mongolia, Ulaanbaatar posee la distinción de ser la capital más helada del mundo. Con temperaturas cercanas de -42 grados celcius durante la mayoría del invierno, querrás ir forrado en abrigo.  

Ulaanbaatar es un destino que vale la pena conocer por sí mismo, gracias a su ecléctica escena culinaria y fascinantes museos, pero te recomendamos hacer el viaje de 90 minutos al parque nacional Gorkhi-Terelj . El parque ofrece kilómetros de paisajes nevados y alpinos, además de una variedad de actividades invernales que te mantendrán ocupado . Aprovecha de darte un baño en las termas de Yestii, donde las temperaturas alcanzan los 35 grados celsius, y pasa la noche en un ger tradicional (similar a un yurt) para tener una experiencia inolvidable. Y si buscas explorar este escenario alpino desde cerca, abrígate con tus capas y dirígete a uno de los senderos abiertos durante todo el año.

3. Glaciar Langjökull (Islandia)

Seguro que has imaginado visitando un glaciar. Quizás hasta has soñado de caminar sobre un iceberg. ¿Pero qué tal si entras dentro de un glaciar?  El Glaciar Langjökull, de 2,500 años, y ubicado en las tierras altas de Islandia, puede convertir esto en realidad. Una puñado de empresas ofrecen tours que incluyen paradas en campos de lava, termas, y cascadas en el camino. Te llevará un camión especialmente diseñado para llegar a la cima del glaciar para tener una vista panorámica de 360 grados.

Cuando hayas ingresado dentro del segundo glaciar más grande Europa, vas a ser guiado por túneles hechos por el hombre, naturalmente bañados por colores como el azul y  el gris. La caminata en sí se extiende por un poco menos de un kilómetro y medio, y a lo largo del camino aprenderás sobre la ecología geotermal y la fascinante historia geológica de Islandia.

cuevas de hielo

Cuevas de hielo en el glaciar Langjokull. Cortesía foto: Ron Kroetz

4. Parque Nacional Denali (Alaska, Estados Unidos)

Hogar de la montaña más grande de Norte América, el Parque Nacional Denali promete algunas de las temperaturas más bajas y condiciones más extremas del planeta. La temperatura promedio alcanza -16 grados cada mes de enero, y la temperatura más baja registrada marcó -47.

Naturalmente, el gélido clima y los dos metros de nieve anual tienden a asustar hasta a los visitantes más entusiastas.  Pero si haces la caminata, no encontrarás falta de entretención en este paraíso invernal. Visita el canil para los perros de trineo (el único de estos dentro del sistema de Parques Nacionales), o simplemente observa las estrellas bajo uno de los cielos más despejados de Norte América. Intenta ir en diciembre si es posible. Durante cada solsticio de invierno, el Parque Nacional Denali  sólo tiene 4 horas y 21 minutos de luz solar. También puedes probar suerte observando la aurora boreal, haciendo esquí fuera de pista o caminando con raquetas.

5. Parque Nacional Los Glaciares (Argentina)

La mayoría de nosotros asocia Sud América con bosques tropicales y playas arenosas, pero el Parque Nacional Los Glaciares –ubicado en la Patagonia más profunda– desafía esas ideas preconcebidas con la tercer masa glaciar más grande del planeta. No hay escasez de maravillas que te dejarán boquiabierto. En su totalidad, el parque cubre más de 518,000 km cuadrados de lagos glaciares (incluyendo el Lago Argentino), innumerables glaciares, y montañas rugosas,  cuyas cubres semejan un electrocardiograma. Si te quedas suficiente tiempo, eventualmente verás cascadas de los hielos milenarios derretirse hacia los lagos del sector.

Ya sea en el invierno al otro lado del mundo o en el patio de tu casa,  siempre recuerda usar la última tecnología en cuanto a equipo invernal. Porque no hay peor es peor viaje invernal que aquél donde pasas frío. Cuando te mantienes abrigado y seco, no existe el mal clima que no pueda ser conquistado.

perito moreno

Glaciar Perito Moreno. Cortesía foto: Hiroki Ogawa.


Escrito originalmente por RootsRated para Marmot.




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